viernes, 19 de abril de 2024

razonando la sinrazón

Comento el post de Fcbk de Atenea Matancera, ejemplo de la mala prensa paraestatal, donde se divulga un video (https://fb.watch/ry4aXF93Wi/) donde aparece Alina Bárbara López Hernández dentro de un carro patrullero, donde fue secuestrada ayer (sin orden judicial, ni proceso penal en curso, ni delito en comisión, pues no es otra cosa). Obviamente ese video no lo hizo un transeúnte curioso ni un periodista independiente, sino las propias 'fuerzas del orden'. El hecho de que haya aparecido en Fcbk acompañado de un texto donde se intenta acusar a Alina, es prueba de una intencionalidad doblemente malsana: el acusador/acosador pone en evidencia sus intimidatorios procederes. La mantienen encerrada al calor del sol tropical solo por el placer de desesperarla y filmarla mientras ella, cuerdamente, protesta sin doblegarse. El texto que acompaña el video, es muy elocuente. Cito y gloso:

1)Alina Bárbara López Hernández ha mantenido por espacio de más de un año, una manipulación mediática para posicionarse como una figura política en Cuba. ¿Es delito querer posicionarse como figura política, sobre todo en estos tiempos en que tanto la política como los políticos en uso han fallado tan enfáticamente? De eso mismo la Corona Española podría haber acusado a Jose Marti.
2)A través de estrategias de promoción personal y control de la narrativa en los medios, busca aumentar su visibilidad y generar apoyo popular, utilizando argumentos de defensas de causas sociales, con un enfoque manipulador, busca distorsionar la realidad, desacreditar a líderes políticos e instituciones armadas y jurídicas, intentando con ello crear una imagen favorable de sí misma. ¿Quién puede hacer política creando una imagen desfavorable de sí misma, que persona cuerda puede interactuar en un orden racional creando imágenes desfavorables de sí misma? ¿Quién, en el orden vigente en Cuba, tiene control de los medios sino el Estado, que hasta puede secuestrar a un ciudadano y filmarlo y divulgarlo?
3)Esta manipulación persigue socavar la confianza pública en las instituciones y en el proceso político, así como generar división y conflicto en la sociedad cubana. ¿No existe desde hace décadas división y conflicto en la sociedad? ¿Acaso las acciones del estado cubano y norteamericano no han azuzado estas divisiones y conflictos? ¿No son las propias instituciones quienes, desde su ineficiencia y desorden, socaban su propio prestigio?
4)Es esencial estar alerta ante estas tácticas, y seguir como es de costumbre en Cuba, la actuación transparente y ética de nuestras fuerzas del orden, lo que quedó demostrado en las imágenes que les propongo, donde se muestra el verdadero rostro de Alina Bárbara López Hernández. ¿Transparente y ética, se atreven a usar estas palabras junto a este video? ¿Su verdadero rostro, el de una mujer inteligente y que además pelea y es valiente? Muchas gracias!!!!
5)Las acciones que se muestran de la conducta de esta "Intelectual" son constitutivas de delitos, solo por mencionar en esta ocasión la Resistencia, Desobediencia y Daños. ¿Intelectual entrecomillada, alguien con todos los títulos académicos otorgados por la propia Revolución? ¿Daños, a quien, a ella misma? ¿Desobediencia a quien la encierra y la filma? ¿Resistencia a qué, a la injusticia y la arbitrariedad?s las reacciones

jueves, 18 de abril de 2024

sadismo tropical

Los imbéciles sicarios del Ministerio de la Intimidación (MININT) tienen la desvergüenza de echar a circular este video (https://fb.watch/s1OyjGXHbF/) que es una prueba de su propia culpabilidad y sus métodos de Intimidación. En su desespero por crear una causa criminal para silenciar a la profesora Alina Bárbara López Hernández, la secuestran en un auto patrullero sin mediar orden judicial ni causa probable para ello, donde la mantienen encerrada sadicamente al calor del sol tropical, sin poder doblegarla. Los motivos que esgrimen para su secuestro no son delito en ninguna parte del mundo ni de la historia, excepto cuando sistemas opresivos imperan sobre la libertad de los pueblos. Hacer política, querer ser una figura política, no es delito. Este post de Atenea Matancera pareciera sacado de los tiempos de la colonia española cuando trataban de desprestigiar a aquel otro intelectual infidente que se llamó José Marti.

sábado, 24 de febrero de 2024

dos mitos cocinados por Fidel

La profesora Alina Bárbara López Hernández echa por tierra de un tajo dos mitos cocinados por Fidel y vomitados diligentemente por muchos de los comensales del atracón reinvolucionario. Primero, el mito de que los dirigentes siempre han estado dispuestos a escuchar, incluso dialogar, más aún, permitir participar, a quien muestre su desacuerdo con el ' proceso', con el modo en que Ellos lo dirigen u organizan, si este desacuerdo es expresado con los auspicios de la Santísima Trinidad de momento preciso lugar adecuado y forma correcta, y desde posiciones revolucionarios, por alguien tan honesto valiente y comprometido como para estar dispuesto a jugarse la vida en ello. El Segundo mito, que hace tautológico juego al primero, es que nunca nadie capaz de expresar tal desacuerdo reuniría los requisitos éticos necesarios esbozados en el primer mito. O sea, que nunca podría existir uno que se atreviese a disentir desde posturas honestas, razonado convencimiento, de clara coherencia entre vida y palabra, y con el valor para afrontar las consecuencias de su osadía para cuestionar el poder, y esperar que dicho cuestionamiento produjese un cambio, un efecto en dicho poder. Ese poder se enquistó y salvaguardó tras esos mitos, descaracterizando, acosando, tergiversando a todos los atrevidos. Pero con Alina nada de esto han funcionado, como tampoco funcionó muchas veces en el pasado contra otros. Solo que ahora es más difícil ocultar y más difícil silenciar e invisibilizar. Y más difícil aun mantener la fachada de la Revolución triunfante, eficaz, como inevitable instrumento garante del Paraíso. Esos dos Mitos, como Trampa 22 de bajo costo, se desvanecen igual que aquel mineral del siglo, la zeolita, o el moringa-maná que acabaría con el hambre en Cuba, frente a la coherencia, la transparencia, la inteligencia y el valor, de Alina Barbara Lopez Hernandez.

sábado, 10 de febrero de 2024

la flor

Mi tía Nena, la doctora María Elena Herrera Rodríguez, se murió ayer.
Como muchas veces en su vida, le tocó una pelea difícil. Tanto, que yo muchas veces deseé que hubiera llegado antes el final. Pero ella se mantuvo inquebrantable, tenía el espíritu más fuerte de toda la familia, no le faltaron nunca motivos para continuar: sé que hubiese querido volver a verme, o volver a dar consejos a algún residente atareado en su tesis, o sembrar otra planta en el jardín. Vivió sembrando y haciendo germinar. Soy quien soy, en gran medida, por ella, que siempre fue otra madre para mí. Un beso grande de tu hijo, Isvan






jueves, 30 de noviembre de 2023

el tiempo es visible

El tiempo es visible, su porte inmaterial se alhaja infinitamente con los rostros de la belleza.

lunes, 26 de junio de 2023

fin--end--koniec

Me parece excelente lo que ha ocurrido a partir del documental La Habana de Fito, de Juan Pin Vilar. A estas alturas, lo de menos es lo que sabe o no sabe Fito, lo que quiso o no quiso decir Juan Pin, lo que hicieron, intentaron o no pudieron, hacer las autoridades. A estas alturas, lo más importante es la protesta del gremio de cineastas. Eso es lo culturalmente decisivo. No es que no hayan ocurrido protestas culturales anteriores, similares eventos en que una parte, minoritaria, de la sociedad, se siente con la capacidad de dictar pautas -y forzarlas- a la otra. Hasta ahora, esa minoría blandía una razón que parecía más poderosa que cualquier contestación. Poderosa, porque dicha razón, enunciada por Fidel en aquella célebre reunión de la Biblioteca Nacional, no dirimía una cuestión particular estética, artística o cultural, sino que sentaba el límite de cualquier discusión futura. Esa razón desde entonces ha actuado como un marco, como el objetivo de un microscopio o de un telescopio, solo se ve lo que está dentro, en foco, el resto, afuera, no es considerable, ni permisible. Noam Chomsky ha conceptualizado muy bien esta operación (cito): la vía inteligente de mantener a la gente pasiva y obediente es limitar estrictamente el límite del espectro de opiniones aceptables, pero permitiendo el vivo debate dentro de dicho espectro; eso le da a la gente la sensación de que el pensamiento libre está fluyendo, mientras que todo el tiempo los presupuestos del sistema son reforzados mediante los límites impuestos al debate. Lo que está en discusión ahora mismo, lo que ha sido contestado por la asamblea de cineastas, es ese marco, ese instrumento de parcelación de la realidad, y la potestad de los usuarios de dicho instrumento. Ese cuestionamiento es lo importante ahora. Y aún más que el cuestionamiento, el procedimiento. Ni cuestionamiento ni procedimiento son novedosos, pues desde la propia enunciación en junio del 61 del discurso que sería condensado en la frase "Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho", han existido individuos y grupos que han denunciado la torva operacionalización de aquel principio ("Y esto no sería ninguna ley de excepción para los artistas y para los escritores. Esto es un principio general para todos los ciudadanos, es un principio fundamental de la Revolución") para legitimar la censura burda y proteccionista que ha permitido a tantas huestes de funcionarios gobernar sin contrapeso, sin cuestionamiento, trayendo a Cuba a ser el país desesperanzado que hoy es. Si con la misma saña que se aplicó el principio a los artistas, se hubiese aplicado a los ideólogos, a los burócratas, a los caudillos, quizás hoy tuviésemos mejores frutos. Pero una de las más ponzoñosas semillas de aquel discurso fue que, contrario a lo que en un momento parecía estar siendo enunciado ("La Revolución […] debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse"), se entronizó el adjetivo revolucionario, se substantivizó definitiva y definitoriamente, tanto, que se convirtió en epíteto valioso, algo que había que obtener, dando pasos constatables, y luego exhibir, como garantía de aceptación y adelanto, como un diploma de mérito, medallita repicante si no rutilante, ultima excusa para equivocarse tantas veces como fuera necesario rectificar. Tampoco fue inocua la maniobra discursiva (“por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera”) que pasa de distinguir entre revolucionarios, no revolucionarios, contrarrevolucionarios a asimilar reduccionistamente, al pueblo todo como revolucionario, a los revolucionarios como el pueblo, y más aún, toda la nación, la cual permitió, y aun permite, arrojar el lastre de no-pueblo, cada vez que parece ponerse en duda el principio clasificador. Pero ahora, lejos del carisma, del suceso histórico del triunfo de la Revolución, del silencio y el disimulo que impidió que trascendieran los cuestionamientos y los cuestionadores pasados (gracias, Internet!, gracias aplicaciones sociales! gracias omnipresencia del registro del sonido y la imagen!), cada vez más alejados entre sí realidad y discursos, el futuro posible y el futuro probable, se ofendió a una masa crítica (en su número, su inteligencia, sus aportes a la sociedad, su historia, su conciencia de gremio). Y no se quedaron callados. No se centraron en el detalle. No armaron un debate vivo dentro del marco. Sino que están cuestionando el marco y a quienes insisten, para su propia conveniencia, en apuntalarlo. Tomaron al toro por los cuernos, y se apretaron el cinto (hecho de mucho celuloide: virgen, y rev/belado).