sábado, 3 de enero de 2026

del amor y del odio

 

"Lo que Orwell temía eran aquellos que prohibirían los libros. Lo que Huxley temía era que no habría razón para prohibir un libro, pues no habría nadie que quisiera leer uno. Orwell temía a quienes nos privarían de información. Huxley temía a aquellos que nos darían tanto que quedaríamos reducidos a la pasividad y el egoísmo. Orwell temía que la verdad nos fuera ocultada. Huxley temía que la verdad se ahogara en un mar de irrelevancia. Orwell temía que nos convirtiéramos en una cultura cautiva. Huxley temía que nos convirtiéramos en una cultura trivial... En resumen, Orwell temía que lo que odiamos nos arruinaría. Huxley temía que lo que amamos nos arruinaría."

-Neil Postman

lunes, 3 de marzo de 2025

 100% con Silvio. Cuando me acerqué a su blog siempre fue con el propósito de alertar y evitar esto que veía venir, no me era grato ser una voz quizá disonante en el concierto de los contertulios, pero me parecía que de vez en cuando podría servir para acceder a otro enfoque, siempre desde el respeto. En algún momento después de 1959, quizás en los 90, tuvimos un punto de partida como nación para cosas mejores, pero sacrificamos muchas esencias a las formas. Cada día que pasa es menor la posibilidad de llegar a algo mejor y que aun entronque con ese punto ideal -al que una vez se llegó con tanto patriotismo, con tanto sacrifico, con tanto amor y cubanía. Vuelvo a insistir en una de mis propuestas para romper los nudos gordianos que atenazan a Cuba: deben disolverse las comisiones de cuadros al menos en los niveles mas bajos de dirección, y si no al unísono, sectorialmente; fundamentalmente en las organizaciones políticas de base y municipio de la UJC y el PCC, y en el Poder Popular, para permitir que gente con vergüenza, con deseo de transformar la decadencia y combatir contra todo y todos los que la propician, entren al ruedo, sin más compromiso que con el pueblo, con la gente, no con quiénes los engoan y aprueban.

sábado, 21 de septiembre de 2024

palabras que habito (1)

The cost of living - El costo de vivir - Arundhati Roy

“To love. To be loved. To never forget your own insignificance. To never get used to the unspeakable violence and the vulgar disparity of life around you. To seek joy in the saddest places. To pursue beauty to its lair. To never simplify what is complicated or complicate what is simple. To respect strength, never power. Above all, to watch. To try and understand. To never look away. And never, never to forget.”

Amar. Ser amada. No olvidar nunca la propia insignificancia. No acostumbrarse nunca a la violencia innombrable ni a la vulgar disparidad de la vida a tu alrededor. Buscar la alegría en los lugares más tristes.
Perseguir la belleza hasta su guarida. No simplificar nunca lo complicado ni complicar lo que es simple.
Respetar la fuerza, nunca el poder. Sobre todo, observar. Tratar de comprender. No mirar nunca hacia otro lado. Y nunca, nunca olvidar.

sobre la dignidad

Acepté el disgusto de leer el editorial sobre los valientes y los cobardes, y lo que escribió Rodriguez Salvador (lleno de perífrasis y eufemismos). Ambas redacciones, da pena que puedan ser asociadas con la intelectualidad cubana. Eso de presentar la disyuntiva del momento en el eje valentía cobardía sería cuanto más oligofrénico, si no hubiese ya una tradición bien cimentada de la impertinencia política [eg: "tírales la bomba atómica primero Jrushov" (ni siquiera dicho en susurro sino además puesto por escrito), "perdimos la paciencia, y tumbamos las avionetas"]. Y no solo política, sino humana, mundana: creer que el problema es de valor cuando es de astucia, o que es de astucia cuando es de honestidad, que es de igualdad cuando es de justicia, que es de continuidad cuando es de creación, y viceversa. No ha ocurrido así, tan "continuísticamente" por simpleza, por pura y simple estupidez, o falta de miras. Sino por exceso de poder y déficit de contestación, por arrogancia y por subestimación. Subestimación, desdén, menosprecio, hacia/contra la gente común que podría enjuiciar y enfocar mejor dichas dicotomías, pero a quienes se les escatima información para acusarlos de desinformados, y se les veda el acceso a los medios (hasta a su voz coral como medio) para acusarles de ilegitima subversión cuando intentan cualquier pública contestación. Arrogancia, exceso de poder de quienes, amparados por el bien que se hizo un día, olvidan que eso no exime del deber de hacer el bien todos los días, aceptando que ese deber constante se ejerce enyugados a la noria del tiempo, de la historia, cada cual enyugado a su hora, a su vida, a su circunstancia, y lo que sirvió al bien ayer puede no servir para lo bueno ahora o mañana, aunque siempre podemos colegir un trasunto de lo ideal, de lo perenne, de lo trascendente, que es legado a las siguientes desde cada estancia particular. Que la dignidad de unos no se alcanza nunca pisoteando la dignidad de otros, puesto que la dignidad humana está cifrada con el mismo cálamo que escribe las leyes del universo, en imbricada conexión, en geometría esférica donde al alejarnos de un punto también nos acercamos a él, la dignidad humana situada en ese equilibrio entre la propia y la de los demás, donde cualquier corrimiento unilateral se traduce indefectiblemente en una merma de la de todos. Quizás por eso, Martí en su sabiduría, en su sensibilidad, la situó al centro de su república soñada, como mejor fiel, mejor dial, mejor guía y medida para la Cuba por la que valió y vale la pena luchar. No habló de la consecución de la felicidad, como en la constitución norteña, la felicidad egoísta que permite que unos se regodeen cuando otros sufren. Reclamó para Cuba la dignidad plena del hombre, que siempre puede ser para todos sin menoscabo de ninguno. Se puede ser un prisionero digno y un carcelero digno. Se puede ser un vencedor digno y un derrotado digno. Pero no se puede ser un gobernante digno que fuerza a una parte de su pueblo a la indignidad del silencio o la simulación. La constitución antigua, la presente, y todas las que en Cuba habrán, jamás dejarán de lado el llamado martiano al culto a la dignidad. Cualquier lectura de la constitución, cualquiera concreción de sus esencias en leyes particulares, no puede atentar contra ese sueño del Apóstol.

lunes, 13 de mayo de 2024

con desánimo, sobre la necedad y lo necio

Escribo con desánimo. Mucho de lo que veo en Cuba, y fuera de Cuba, me duele y desanima. Tengo una tía enferma en Villa Clara, casi 80 años, aun al pie del cañón desde que se inicio como fundadora de la docencia médica en Villa Clara. Por ella me hice médico, y en parte de ella, cuyo hijo me considero ya que que su único hijo falleció con menos de 1 año de vida, también heredé el amor por la obra de la Revolución. Pero como ella está en Cuba y yo soy un médico que ´desertó´ a sus cuarenta años de vida (después de haberse graduado con excepcional rendimiento académico e integralidad, y haber ido a pasar el servicio social al lugar de difícil acceso donde lo envió ´la Revolución´, y de cumplir misión en Haití, donde también lo envió la Revolución, y de hacer una especialidad becado en las condiciones jodedoras de una beca de la Revolución, de ganarme una plaza en un instituto del nivel terciario donde pude trabajar luego de un año rogando liberación al director de salud de Villa Clara que se creía la voz de la Revolución, y desde donde partí hacia una colaboración médica para poder pagar el techo de la casa que se me cayó encima, donde luego de dos años según lo estipulado en el contrato, mandando la mitad de mi salario a la Revolución, decidí no regresar a Cuba por muchas razones que alargarían esta larga oración, pero que desde el 2017 hasta acá se han hecho cada vez más racionales, más certeras)... como yo ´deserté´, pues ella debe ser castigada, muriendo con la añoranza de verme antes de morir. Las razones humanitarias no nos amparan, pues el gobierno revolucionario solo haría excepciones al castigo contra los médicos desertores y sus familiares, en caso de lazos sanguíneos de primer grado. Pero igual, me dice -se dice- ella a manera de consolación, las pastillas que toma, el material de curación, las comidas, solo son posibles desde este lado de la nostalgia. Yo también me pregunto ¿será que la necedad parió con todos nosotros? ¿somos más o menos hijos de la necedad los que no alcanzamos a que nos fuera rentable ni siquiera en honores o fervores? Alguien me ripostará que no todas las necedades son iguales, y entonces estará aceptando que no son iguales todos los necios... y viceversa. Y de esa diferencia se trata. Yo aquí, entre la pobreza del imperio, me considero un necio antibloqueo, un necio en contra de la mercantilización de la salud y la educación, un necio contra la politiquería venal y banal, contra el guerrerismo, contra la inequidad, un necio que cree en la posibilidad de una Cuba y unos cubanos mejores, dictada por nuestra historia desde Colón y Guamá hasta Otero Alcántara y Fidel, a pesar de las malicias de los imperios llamense España, Bretaña, norteamericano o soviético. Pero también soy un necio contra cierto tipo de necio abundante y bifronte. El necio que cacarea contra un enemigo porque sí, y se define, y lo define todo, por ese enemigo, en un operación de psicología inversa, infantiloide perreta. Cualquier cosa menos el comunismo, dicen esos necios, o cualquier cosa menos los yanquis, dicen los otros necios: son el enemigo. Todo lo que ha traído el comunismo es malo, todo lo que ha hecho Estados Unidos es malo, según su lógica... y así huyendo, unos y otros llegan a los fascismos. O llegan demasiado tarde a la realidad. Y Cuba, mientras tanto, se va disolviendo. De ambos lados, politicos y políticas de una vez y de una voz, sintonizados a un discurso que les viene dado de antes y/o de arriba, inculcado, inyectado, como a quien le dan la fruta arrancada de un árbol, no como quien, fértil pradera, recibe semilla y obra una germinación. ¿Quien es la semilla, quien es el sembrado? No lo es el Comandante en Jefe, no lo es Trump, no lo es el anticomunismo, no lo es El Capital. Es el pueblo, es la gente, es el momento que se vive, quien hace germinar una política para que de frutos la tierra en que se vive. Esa es la continuidad, la del oído pegado a la necesidad y la aspiración no solo de los que se van yendo, sino de los que van llegando, pues la política no es para pasado, sino para futuro, así que una política y unos politicos por detrás de su tiempo no sirven. ¿Por qué tenía MDC que esperar cinco años, un segundo mandato, una rebelión popular, un éxodo masivo, para declamar que la emigración es pueblo cubano y ha de contarse con ella y trabajarse también para ella, pues ella trabaja para cuba toda en su gran mayoría? ¿Por compromiso con los que están muertos, compromiso con palabras iracundas que la realidad ha demostrado desacertadas y contraproducentes, por compromiso de los que ya pronto morirán también? ¿Habrá que esperar cinco años más, a que suba el PIB, a que se llenen los hoteles, a que se descubra el petróleo, para dejar de estimular el falseamiento y/o secretismo de las estadísticas de salud, de la actividad económica, de GAESA, etc, como si esa misma cadena de mentiras no fuera la que impide que aumente la productividad, que se separe lo que vale de lo que vale menos, al mentiroso y oportunista del integro, a la paja del grano? ¿Preocupados por quien, por el enemigo? Ese que sigue la psicología inversa siempre va a criticar, siempre va joder, desde Miami o desde Guaracabuya. Apeguemonos todos a los ideales, a los valores, a la justicia, al culto a la dignidad, y dejemonos de ceremonizar tanta circunstancia. Si nos hundimos, que sea porque intentábamos trocar en milagro el barro, como dice el gran poeta, no por hacer que parezca que el barro tiene suficiente brillo.

domingo, 12 de mayo de 2024

dia de las madres

Celebrar. Nada en especial, solo eso, el poder estar todos juntos para celebrar el hecho fortuito de coincidir en el tiempo y en la genética y en el amor, tres azares que acaso también podrían llamarse vida y familia. Ese, quizás, fue uno de nuestros dones, que ahora me parece extinguido, atrofiado. Ojala me equivoque, pues no hay otra manera mejor de honrarlas y recordarlas. Reunidos, celebrar.

Hay en la ausencia, una mesa,
y la mesa está servida,
y, aunque ausencia y mesa plenas,
aun la cocina trajina:

mi abuela sueña buñuelos,
mi madre, dulces de harina,
y mi tía da un consejo
mientras prepara natilla.

Cubiertos con su cencerro
en caminos de vajilla,
ya bajan desde el recuerdo
pero el aire es quien se arrima.

miércoles, 24 de abril de 2024

sobre como ocurrirá un cambio en el alma de la nación

Vuelvo a repostear esto a raíz del abuso cometido contra la profesora Alina Bárbara López Hernández el 18 de abril de 2024...
...ya reposteado a raíz de la protesta de la Dra. Alina Bárbara López Hernández el 14 de junio de este 2023...
....escrito y publicado en Diciembre de 2019 a partir del post de Alina "Castigar y proteger":
Tengo una "teoría", que no es nueva, es parte de los mitos actuantes en este mundo, sobre como ocurrirá un cambio en el alma de la nación, para detener el proceso de decadencia.
Se necesita algo que conmueva, no una razón u otra idea o un despegue económico.
El atropello de una Víctima. Un Sacrificio.
A los opositores tradicionales les ha faltado carácter muchas veces, o han sido descaracterizados, en un contexto comunicacional más adverso que el presente. Muchas veces no les ha faltado razón, lo cual no quiere decir que la hayan tenido en todo ni todos. Estoy seguro que no todos son seres sin alma, vendepatrias, ambiciosos y mezquinos, y que el castigo impuesto desde la "bondad" revolucionaria, ha sobrepasado al delito, o el posible delito. A pesar de eso, muy pocos, casi nadie, ha alzado su voz para pedir justicia para ellos -al contrario, han sido tomados como comodín de afirmación ideológica: al criticarlos, se enfatiza una línea divisoria contra ellos, se atenúan sospechas que pudiesen existir cobre uno mismo, se ratifica la pertenencia al grupo "revolucionario", acaso se gane la confianza que permita alzar la voz para sugerir algo un tanto atrevido-. No se han alzado voces por ellos porque no han alcanzado y conmovido una “masa crítica”. Han sido ignorados o desdeñados cuando desde el poder (insular o del "enemigo") el discurso distorsionador se apodera de la historia.
Pero cuando el atropello sea cometido contra alguien que no encaje en el canon tradicional, alguien que pueda ser visto o vista y haya sido visto o vista, en su papel de ciudadano, de ser social trabajador, de ser humano con familia, con una razón que defender, con una inocencia que no necesita probar y con el valor para asumir su destino, defendiendo dicha razón hasta con su vida, empezará la reacción en cadena.
Inicialmente habrá cautela al reprimir a este alguien desafiante, pero la misma mediocridad que se ha instilado en la trama social, el mismo vicio del atropello y de la fuerza unilateral y la razón superior, llevará a proferir el manotazo, el tapaboca, a los que han tenido la cautela por oficio. Y esta vez será visto por muchos, lo testimoniaremos muchos, y nos dolerá a nosotros también, y el impudor en que hasta ahora habíamos vivido, dejando que otros fueran los chivos expiatorios, los que se buscaran los problemas de verdad, nos golpeará también en la cara. Y entonces diremos no. Y veremos cuan endebles son algunas razones para cimentar una línea divisoria entre el adentro y el afuera, entre el aquí y el allá, entre el Ellos y el Pueblo.
Este ser sacrificial, ya está entre nosotros, ya lo conocemos. Puede ser un profesor expulsado de una escuela, una joven periodista atrevida y bonita, una mujer bíblicamente astuta y sabia, o un muchacho cualquiera que, como en el poema ruso de mis lecturas de primaria, se levanta en medio de la clase cuando llegan los sicarios, aun cuando no fuese el mejor alumno.

viernes, 19 de abril de 2024

razonando la sinrazón

Comento el post de Fcbk de Atenea Matancera, ejemplo de la mala prensa paraestatal, donde se divulga un video (https://fb.watch/ry4aXF93Wi/) donde aparece Alina Bárbara López Hernández dentro de un carro patrullero, donde fue secuestrada ayer (sin orden judicial, ni proceso penal en curso, ni delito en comisión, pues no es otra cosa). Obviamente ese video no lo hizo un transeúnte curioso ni un periodista independiente, sino las propias 'fuerzas del orden'. El hecho de que haya aparecido en Fcbk acompañado de un texto donde se intenta acusar a Alina, es prueba de una intencionalidad doblemente malsana: el acusador/acosador pone en evidencia sus intimidatorios procederes. La mantienen encerrada al calor del sol tropical solo por el placer de desesperarla y filmarla mientras ella, cuerdamente, protesta sin doblegarse. El texto que acompaña el video, es muy elocuente. Cito y gloso:

1)Alina Bárbara López Hernández ha mantenido por espacio de más de un año, una manipulación mediática para posicionarse como una figura política en Cuba. ¿Es delito querer posicionarse como figura política, sobre todo en estos tiempos en que tanto la política como los políticos en uso han fallado tan enfáticamente? De eso mismo la Corona Española podría haber acusado a Jose Marti.
2)A través de estrategias de promoción personal y control de la narrativa en los medios, busca aumentar su visibilidad y generar apoyo popular, utilizando argumentos de defensas de causas sociales, con un enfoque manipulador, busca distorsionar la realidad, desacreditar a líderes políticos e instituciones armadas y jurídicas, intentando con ello crear una imagen favorable de sí misma. ¿Quién puede hacer política creando una imagen desfavorable de sí misma, que persona cuerda puede interactuar en un orden racional creando imágenes desfavorables de sí misma? ¿Quién, en el orden vigente en Cuba, tiene control de los medios sino el Estado, que hasta puede secuestrar a un ciudadano y filmarlo y divulgarlo?
3)Esta manipulación persigue socavar la confianza pública en las instituciones y en el proceso político, así como generar división y conflicto en la sociedad cubana. ¿No existe desde hace décadas división y conflicto en la sociedad? ¿Acaso las acciones del estado cubano y norteamericano no han azuzado estas divisiones y conflictos? ¿No son las propias instituciones quienes, desde su ineficiencia y desorden, socaban su propio prestigio?
4)Es esencial estar alerta ante estas tácticas, y seguir como es de costumbre en Cuba, la actuación transparente y ética de nuestras fuerzas del orden, lo que quedó demostrado en las imágenes que les propongo, donde se muestra el verdadero rostro de Alina Bárbara López Hernández. ¿Transparente y ética, se atreven a usar estas palabras junto a este video? ¿Su verdadero rostro, el de una mujer inteligente y que además pelea y es valiente? Muchas gracias!!!!
5)Las acciones que se muestran de la conducta de esta "Intelectual" son constitutivas de delitos, solo por mencionar en esta ocasión la Resistencia, Desobediencia y Daños. ¿Intelectual entrecomillada, alguien con todos los títulos académicos otorgados por la propia Revolución? ¿Daños, a quien, a ella misma? ¿Desobediencia a quien la encierra y la filma? ¿Resistencia a qué, a la injusticia y la arbitrariedad?s las reacciones

jueves, 18 de abril de 2024

sadismo tropical

Los imbéciles sicarios del Ministerio de la Intimidación (MININT) tienen la desvergüenza de echar a circular este video (https://fb.watch/s1OyjGXHbF/) que es una prueba de su propia culpabilidad y sus métodos de Intimidación. En su desespero por crear una causa criminal para silenciar a la profesora Alina Bárbara López Hernández, la secuestran en un auto patrullero sin mediar orden judicial ni causa probable para ello, donde la mantienen encerrada sadicamente al calor del sol tropical, sin poder doblegarla. Los motivos que esgrimen para su secuestro no son delito en ninguna parte del mundo ni de la historia, excepto cuando sistemas opresivos imperan sobre la libertad de los pueblos. Hacer política, querer ser una figura política, no es delito. Este post de Atenea Matancera pareciera sacado de los tiempos de la colonia española cuando trataban de desprestigiar a aquel otro intelectual infidente que se llamó José Marti.

sábado, 24 de febrero de 2024

dos mitos cocinados por Fidel

La profesora Alina Bárbara López Hernández echa por tierra de un tajo dos mitos cocinados por Fidel y vomitados diligentemente por muchos de los comensales del atracón reinvolucionario. Primero, el mito de que los dirigentes siempre han estado dispuestos a escuchar, incluso dialogar, más aún, permitir participar, a quien muestre su desacuerdo con el ' proceso', con el modo en que Ellos lo dirigen u organizan, si este desacuerdo es expresado con los auspicios de la Santísima Trinidad de momento preciso lugar adecuado y forma correcta, y desde posiciones revolucionarios, por alguien tan honesto valiente y comprometido como para estar dispuesto a jugarse la vida en ello. El Segundo mito, que hace tautológico juego al primero, es que nunca nadie capaz de expresar tal desacuerdo reuniría los requisitos éticos necesarios esbozados en el primer mito. O sea, que nunca podría existir uno que se atreviese a disentir desde posturas honestas, razonado convencimiento, de clara coherencia entre vida y palabra, y con el valor para afrontar las consecuencias de su osadía para cuestionar el poder, y esperar que dicho cuestionamiento produjese un cambio, un efecto en dicho poder. Ese poder se enquistó y salvaguardó tras esos mitos, descaracterizando, acosando, tergiversando a todos los atrevidos. Pero con Alina nada de esto han funcionado, como tampoco funcionó muchas veces en el pasado contra otros. Solo que ahora es más difícil ocultar y más difícil silenciar e invisibilizar. Y más difícil aun mantener la fachada de la Revolución triunfante, eficaz, como inevitable instrumento garante del Paraíso. Esos dos Mitos, como Trampa 22 de bajo costo, se desvanecen igual que aquel mineral del siglo, la zeolita, o el moringa-maná que acabaría con el hambre en Cuba, frente a la coherencia, la transparencia, la inteligencia y el valor, de Alina Barbara Lopez Hernandez.

sábado, 10 de febrero de 2024

la flor

Mi tía Nena, la doctora María Elena Herrera Rodríguez, se murió ayer.
Como muchas veces en su vida, le tocó una pelea difícil. Tanto, que yo muchas veces deseé que hubiera llegado antes el final. Pero ella se mantuvo inquebrantable, tenía el espíritu más fuerte de toda la familia, no le faltaron nunca motivos para continuar: sé que hubiese querido volver a verme, o volver a dar consejos a algún residente atareado en su tesis, o sembrar otra planta en el jardín. Vivió sembrando y haciendo germinar. Soy quien soy, en gran medida, por ella, que siempre fue otra madre para mí. Un beso grande de tu hijo, Isvan






jueves, 30 de noviembre de 2023

el tiempo es visible

El tiempo es visible, su porte inmaterial se alhaja infinitamente con los rostros de la belleza.

lunes, 26 de junio de 2023

fin--end--koniec

Me parece excelente lo que ha ocurrido a partir del documental La Habana de Fito, de Juan Pin Vilar. A estas alturas, lo de menos es lo que sabe o no sabe Fito, lo que quiso o no quiso decir Juan Pin, lo que hicieron, intentaron o no pudieron, hacer las autoridades. A estas alturas, lo más importante es la protesta del gremio de cineastas. Eso es lo culturalmente decisivo. No es que no hayan ocurrido protestas culturales anteriores, similares eventos en que una parte, minoritaria, de la sociedad, se siente con la capacidad de dictar pautas -y forzarlas- a la otra. Hasta ahora, esa minoría blandía una razón que parecía más poderosa que cualquier contestación. Poderosa, porque dicha razón, enunciada por Fidel en aquella célebre reunión de la Biblioteca Nacional, no dirimía una cuestión particular estética, artística o cultural, sino que sentaba el límite de cualquier discusión futura. Esa razón desde entonces ha actuado como un marco, como el objetivo de un microscopio o de un telescopio, solo se ve lo que está dentro, en foco, el resto, afuera, no es considerable, ni permisible. Noam Chomsky ha conceptualizado muy bien esta operación (cito): la vía inteligente de mantener a la gente pasiva y obediente es limitar estrictamente el límite del espectro de opiniones aceptables, pero permitiendo el vivo debate dentro de dicho espectro; eso le da a la gente la sensación de que el pensamiento libre está fluyendo, mientras que todo el tiempo los presupuestos del sistema son reforzados mediante los límites impuestos al debate. Lo que está en discusión ahora mismo, lo que ha sido contestado por la asamblea de cineastas, es ese marco, ese instrumento de parcelación de la realidad, y la potestad de los usuarios de dicho instrumento. Ese cuestionamiento es lo importante ahora. Y aún más que el cuestionamiento, el procedimiento. Ni cuestionamiento ni procedimiento son novedosos, pues desde la propia enunciación en junio del 61 del discurso que sería condensado en la frase "Dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, ningún derecho", han existido individuos y grupos que han denunciado la torva operacionalización de aquel principio ("Y esto no sería ninguna ley de excepción para los artistas y para los escritores. Esto es un principio general para todos los ciudadanos, es un principio fundamental de la Revolución") para legitimar la censura burda y proteccionista que ha permitido a tantas huestes de funcionarios gobernar sin contrapeso, sin cuestionamiento, trayendo a Cuba a ser el país desesperanzado que hoy es. Si con la misma saña que se aplicó el principio a los artistas, se hubiese aplicado a los ideólogos, a los burócratas, a los caudillos, quizás hoy tuviésemos mejores frutos. Pero una de las más ponzoñosas semillas de aquel discurso fue que, contrario a lo que en un momento parecía estar siendo enunciado ("La Revolución […] debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para crear; y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse"), se entronizó el adjetivo revolucionario, se substantivizó definitiva y definitoriamente, tanto, que se convirtió en epíteto valioso, algo que había que obtener, dando pasos constatables, y luego exhibir, como garantía de aceptación y adelanto, como un diploma de mérito, medallita repicante si no rutilante, ultima excusa para equivocarse tantas veces como fuera necesario rectificar. Tampoco fue inocua la maniobra discursiva (“por cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto la Revolución significa los intereses de la nación entera”) que pasa de distinguir entre revolucionarios, no revolucionarios, contrarrevolucionarios a asimilar reduccionistamente, al pueblo todo como revolucionario, a los revolucionarios como el pueblo, y más aún, toda la nación, la cual permitió, y aun permite, arrojar el lastre de no-pueblo, cada vez que parece ponerse en duda el principio clasificador. Pero ahora, lejos del carisma, del suceso histórico del triunfo de la Revolución, del silencio y el disimulo que impidió que trascendieran los cuestionamientos y los cuestionadores pasados (gracias, Internet!, gracias aplicaciones sociales! gracias omnipresencia del registro del sonido y la imagen!), cada vez más alejados entre sí realidad y discursos, el futuro posible y el futuro probable, se ofendió a una masa crítica (en su número, su inteligencia, sus aportes a la sociedad, su historia, su conciencia de gremio). Y no se quedaron callados. No se centraron en el detalle. No armaron un debate vivo dentro del marco. Sino que están cuestionando el marco y a quienes insisten, para su propia conveniencia, en apuntalarlo. Tomaron al toro por los cuernos, y se apretaron el cinto (hecho de mucho celuloide: virgen, y rev/belado).

miércoles, 30 de noviembre de 2022

teatro

(por Rafael Alcides)

Ya esto se acabó. Vestido de rey
él sigue tomando baños de sol en la terraza,
y un periodista extranjero, alguien
desconocedor de las magias del difunto,
diría equivocadamente que a pesar de sus achaques
el enfermo resiste. Pero tú y yo, Señor,
sabemos que esto se acabó,
que todo ha terminado, que los pronósticos
se cumplieron. Que para el caso
es como si toda aquella larga agonía
que hizo de nosotros
estas pobres sombras que desde la muerte miran,
hubiese llegado a su fin, y de todo ello
ahora sólo quedaran ropas amontonadas en el garaje
listas para ser echadas en el horno,
el olor de las velas, alguna esperma en el piso,
un silencio muy grande
y unas cuantas flores marchitas
que se cayeron de las coronas.
Lo del personaje en la terraza es película, ficción,
propaganda para que siga el espectáculo.

contrapunteo de coditos en el tepuen

...Varios de tus pensamientos me gustaría contrastarlos con pensamientos de otros. Por ejemplo, en 2017, Cubadebate publicó un artículo del Dr. Guadarrama, a quien cito con orgullo de coterráneo y por ser amigo de mi padre, diciendo: "En verdad el anarquismo no es apolítico, sencillamente porque nadie puede serlo, pues una forma de hacer política es pretender ser indiferente ante los acontecimientos sociales, sus necesidades y transformaciones. De manera que pretender ser indiferente ante la política es una forma hipócrita de hacer política." (http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/12/01/el-apoliticismo-una-forma-de-hacer-politica/)
Martí, en el propio discurso que cité antes, "Con todos y para el bien de todos", dijo: "creo aún más en la república de ojos abiertos, ni insensata ni tímida, ni togada ni descuellada, ni sobreculta ni inculta, desde que veo, por los avisos sagrados del corazón, juntos en esta noche de fuerza y pensamiento, juntos para ahora y para después, juntos para mientras impere el patriotismo, a los cubanos que ponen su opinión franca y libre por sobre todas las cosas, -y a un cubano que se las respeta." Ese sería el verdadero rasero de cubanía y amor: opinión franca y libre por sobre todas las cosas, y el respeto hacia esa opinión. Ya sea el gobierno, individuos del gobierno, la prensa del gobierno, lo mismo a un cantante, que a un escritor, que a un fabricante de tuercas, cubanos y extranjeros, los ha ignorado, o censurado, o criticado, por expresar franca y libre opinión, si está desalineada con la "oficial". Quizás por eso, hay quien prefiere callar su opinión, de manera astuta y complaciente con el medio " oficial". (Uso está palabra evitando dar pie a los silogismos sobre nación gobierno patria estado país pueblo...). Y quizás también por ello muchos cubanos sienten disgusto ante ese silencio, en preferencia de una expresión franca y libre que sea correspondida con respeto. Lazo creó un movimiento que pretende impactar en las decisiones del gobierno norteamericano hacia Cuba. Para lograr ese impacto necesita sumar personas en Estados Unidos a las marchas, cartas, reuniones y demostraciones. Para lograr esa sumatoria, que es política, tiene un discurso en el que evita hablar precisamente de "política", y le evita al gobierno cubano incomodidad "política". Lo que se está perdiendo en realidad es capital " político", 1)la oportunidad de incrementar la sumatoria en Miami al expresar con franqueza lo que él piensa sobre democracia en relación con Cuba, censura en relación con Cuba, poetas censurados y ostracizados en Cuba, y 2) la posibilidad de que el gobierno cubano muestre respeto a sus opiniones, a las de Lazo, cubano, emigrado y del lado del Amor. Ese sería un signo verdadero de cambio de los tiempos... Por ahí empezaría a derrotarse al bloqueo, pues creo que paulatinamente favorecería la acción de Lazo. Ahí habría astucia política alineada con los fines de la confluencia y la fraternidad, del amor. Unamuno, el filósofo español, en su famoso ensayo "Los antiopoliticistas" dijo: "Es torpeza, y torpeza insigne, la de querer trazar a la política un campo restringido. La política no es una es­pecialidad; la política es una forma de concebir, plantear y resolver todo problema." mi opinión es que ha habido un fallo político, otra oportunidad malbaratada, su campaña ha levantado más detractores que seguidores, y hasta ahora no solo es es uno más de los tantos intentos por derrotar o paliar el bloqueo, sino que ha reforzado la sensación de que para cooperar con Cuba por vías " oficiales" hay que morderse bien la lengua. Incluso él, que se fue de Cuba en lancha y formó parte del ejército invasor norteamericano, y tenía un libro de Rafael Alcides como amuleto.
Yo también como tú creo "que sí, que Carlos Lazo, Puentes de Amor, y las personas y organizaciones que promulgan el entendimiento y la ayuda a Cuba tienen una política propia de amor y búsqueda de la conciliación". Pero no creo que nadie está libre de estar adscrito a una narrativa, aunque dicha narrativa sea la propia, y cuando uno quiere que su propia narrativa predomine sobre otras, pues definitivamente está haciendo política, se convierte, en el buen sentido de una buena causa, en un animal politiquero. Claro que lo ideal es alejarse de la politiquería de los unos y los ceros, pero eso no significa renunciar a los unos y a los ceros, sino realizar la operación en que unos y ceros contribuyan, se incorporen, aditivamente, en la nueva escala. No sé por que piensas tú, que el cambio de expresión, sin cambiar de acción, dejaría de traer soluciones a problemas concretos. O será que la expresión forma parte de la acción: eso es precisamente lo que le imputan. Yo he escrito y hablado de esto más que nada considerando que los puentes son necesarios, y que para este tipo de puente, mientras más participemos en su construcción, pues mejor, pues no es un puente para llegar a otra parte, sino para llegar a la mejor posibilidad de nosotros mismos. Que el gobierno cubano tiene que verlo así, un puente que, si bien afincado en una orilla estadounidense, la distancia que acorta es la del pueblo de Cuba hacia un mejor futuro, hacia sí mismo.
Ah, y no estoy descalificando, si acaso opinando en la creencia de que podría aprovecharse mejor lo que ya está en movimiento, la visibilidad alcanzada, etc, la oportunidad politica, para arrebatar protagonismo a narrativas (y narradores) más divisiv@s, y acabar con el (o los) Bloqueo(s).

tapar el sol con un dedo

https://otrascont.blogspot.com/2022/11/caminos-de-esperanza.html?showComment=1668101681640#c2175891768230618442

Giordan Rodríguez Milanés10 de noviembre de 2022, 12:34

.... sin tergiversaciones, Diaz-Canel no dio una orden de ataque gratuita. Dio una orden de combate por la preservación de un determinado orden -llámale régimen, si quieres. Dio la orden que no dio a tiempo Evo en Bolivia, y vimos los resultados. Dio la orden que no dio Salvador Allende en Chile -cuando las organizaciones sociales y sindicatos le pidieron armas y se negó a armarlos- y ya vimos el resultado de Allende y el costo para el pueblo chileno. Porque una cosa es entender -como entiendo y he defendido y defenderé siempre- que es posible entendernos y reconciliarnos los afectados de cada lado, y otra cosa es aspirar a que un gobierno -el que sea- asfixiado, acosado, puesto al límite desde el exterior, reaccione con rosas ante un ataque a la tranquilidad alentado desde el exterior.

Que esa orden de Diaz-Canel, en un ambiente polarizado, contribuyó a la violencia, a determinados excesos indeseables, sí, estoy de acuerdo. Que luego la propaganda partidista ha intentado soslayar las otras causas internas que provocan las protestas apegados a su ortodoxia de la infabilidad, también estoy de acuerdo. Pero hay una diferencia esencial que tú soslayas, quizás por descuido, no digo que sea intencionalmente, en esta confrontación entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, el gobierno de los Estados Unidos es quien ataca y el cubano es quien se defiende. El gobierno de los Estados Unidos es el ultrapoderoso que pretende inmiscuirse en todos los asuntos del mundo acorde a sus intereses -ellos mismos lo proclaman- y el gobierno cubano es el que se defiende.

Es, cuando menos, superficial intentar equiparar a Otaola -y los ontereses que Otaola representa y que lo han hecho millonario a costa del odio- con Diaz-Canel por muy torpe o incoherente o cuestionable que su liderazgo pueda ser.

Si en definitiva tu tesis es que tan culpables son unos como otros -incluso los que se dedican a traernos medicinas e insumos- entonces yo te diría que soslayas la gradación de esas culpas y que esa omisión no le sirve a los propósitos de unidad y consenso que proclamas.

elecciones, lecciones, deyecciones

Al parecer, las elecciones de medio tiempo en USA van a convertir a Trump en una sombra, pues no ha ocurrido la avalancha republicana esperada. Varios políticos republicanos han señalado que este hecho es la muestra clara de que Trump se ha vuelto un lastre para su partido. Aún están por dirimir los últimos puestos del senado, donde si los Republicanos obtienen ventaja, sería bien magra. Y lo mismo sucede con la Cámara de Representantes. Florida ha sido el caso especial, aunque no es una sorpresa, pues la gestación de la singularidad ha ocurrido gradualmente durante los últimos cuatro años a la vista de todos. Por primera vez en varios lustros el condado Miami Dade viste de color republicano, ningún medio nacional estadounidense ha dejado de mencionar el papel cubanoamericano en dicha metamorfosis. Yo agrego que Otaola y Diaz Canel han sido las principales fuerzas sinérgicas para la transformación. El Gobernador reelecto, Ron DeSantis, republicano, será uno de los candidatos presidenciales favoritos en la carrera de 2024. El Senador reelecto, Marcos Rubio, dudo que ceje en sus aspiraciones de poder para dicha fecha. Los esfuerzos, sin prisa pero sin pausa, de la administración Biden para desarticular la política trumpista contra Cuba, han tenido muy poco que ver con la fiebre conservadora de Miami. La orden de ataque de Diaz Canel el 11 de julio; la renuencia de Carlos Lazo, hijo espiritual del censurado poeta antitotalitarista cubano Rafael Alcides (Carlos Lazo publicó un libro sobre esta relación) a criticar ad alta voce el empeño del gobierno de Cuba de castigar cualquier acción que pueda repercutir en la hegemonía política de los selectos compañeros preseleccionados para ejercer dicho gobierno (valgan la redundancia y la recursividad); y la prédica desvergonzada de Otaola, torvamente afincada en los más bajos instintos cultivados durante años de intolerancia política, incentivos a la simulación, relativización del sentido de la justicia, rechazos y humillación, han sido los formidables alimentos revolucionarios para el revanchismo y el victimismo cubanofloridanos que ha vuelto a traer a la derecha republicana al poder. Es casi una garantía segura de continuidad del bloqueo, y de futuros reforzamientos de medidas anticubanas. Siempre digo que, si el bloqueo es la espada de Damocles sobre Cuba, pues habría que hacer política efectiva contra el Bloqueo, lo cual no equivale a hacer discursos denunciando el Bloqueo, ni a tener empresas fantasmas que burlan el Bloqueo. Como mismo salvar la Revolución es una frase que confunde, pues la Revolución fue, es un medio, para lograr algo, no un fin en sí misma. Y por tanto lo que hay que salvar es lo que la Revolución significa, lo que la Revolución significó, para la consecución de los incumplidos ideales martianos que fueron su motivación, impulso, desencadenante, origen. Esos ideales son el bien preciado, la responsabilidad intransferible, del pueblo cubano, para consigo mismo y para con la humanidad. No lo es el descubrimiento de un método de estructuración social donde dichos ideales han sido sacrificados cual ofrenda en su propio altar. Cuba es una, los cubanos somos un solo pueblo. Todo lo que alimenta, y todo el que alimenta, el descreimiento en el fabuloso poder que proveen la conciencia de fraternidad en origen y destino, la sensación de posesión y pertenencia en concurrencia entrañable para con el ser-sentir cubanos, mengua dicho poder, debilita el hechizo patriótico que nos corporiza como nación, y da fundamento al país. No podemos permitirnos unos a otros tal desamparo, donde cada cual reclama su porción de Patria para sí, dejando la otra parte como despojo para cualquier otro poder rapaz. En múltiples ocasiones en que al gobierno cubano se le ha hecho visible la minoría descontenta con su conducción, ha optado por estigmatizar esa minoría, y la ha instrumentalizado para obtener réditos inmediatos o mediatos, políticos y económicos, no solo con ceguera particular hacia lo que eso significa dentro de las estrechas cotas insulares, sino ignorando que cuando una minoría se incrementa sostenidamente, pues deja de serlo. Esa considerable minoría de cubanos, cada vez ha tenido un peso mayor en la vida económica del país, ya sea mediante remesas, o por contribuir al menos a un tercio de las ganancias de la industria turística nacional, o por sus importaciones directas o a través de terceros. Sin embargo, el discurso oficial nos sigue contemplando como desertores de una bandera, o de un ideal, aunque se llena la boca enfatizando que solo ocurre emigración por problemas económicos. En el mejor de los casos, la emigración se ha convertido en un mal que ha de ser por fuerza ordeñado, sin que los mismos líderes que testicularmente no pueden dejar pasar una oportunidad de afirmar sus opíparos epidídimos, aunque cueste más división entre cubanos y años de injusto Bloqueo, no se atreven a dar públicamente las gracias a esa emigración por sostener el país, aunque muchos en ella le ríen la hiel a Otaola. Ahí está el ejemplo de AMLO en su toma de posesión, con MDC y Silvio por testigos, dando gracias a los mexicanos que tanto contribuyen con su Patria. Es falaz dar las gracias a los Puentes de amor, e ignorar toda la otra madeja de puentes que, por lazos filiales y patrióticos, se ha fortalecido cada día más para paliar la horrible sensación de desamparo común. Y es incidiendo sobre esa madeja desde Cuba, que se derrota al Bloqueo, pues el mismo sería insostenible sin una comunidad cubana en USA que, exasperada, aleccionada y decepcionada durante su previo trecho de vida en la isla, apela al recurso de la revancha y el castigo. Quienes un día se han dicho a sí mismos que no logran divisar un futuro mejor, propio o para sus hijos, desde la atalaya del lugar que por nacimiento les tocó; quienes se convencen de que mediante el desgarramiento de sus cuerpos del tapiz cultural donde se hicieron personas es que podrán conservar la dignidad que provee el decidir el rumbo de la propia vida; quienes se niegan a ser parte de un círculo de decadencia, al no ver el fruto de su esfuerzo revertirse en progreso individual y colectivo, y queriendo aportar soluciones, son ignorados ante las razones o las sinrazones de unos pocos elegidos; todos esos no son lo peor de Cuba, ni lo prescindible, ni la escoria. Todos los que en Cuba y fuera de ella mantenemos viva la fe en la posibilidad de un mejor país, la República martiana donde se rinde culto y se cultiva la dignidad plena del Hombre, y confiamos en nuestra capacidad para tan hermosa tarea, y al escuchar la palabra cubano experimentamos ese mismo misterio de ternura de que hablara el Maestro, tenemos que hacer valer este credo que también nos legara, diciendo NO alto y claro a todo(s) lo (s) que se le opongan : “O la república tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como de honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás; la pasión, en fin, por el decoro del hombre, o la república no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos. Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos. ¡Para ajustar en la paz y en la equidad los intereses y derechos de los habitantes leales de Cuba trabajamos, y no para erigir, a la boca del continente, de la república, la mayordomía espantada de Veintimilla, o la hacienda sangrienta de Rosas, o el Paraguay, lúgubre de Francia! ¡Mejor caer bajo los excesos del carácter imperfecto de nuestros compatriotas, que valerse del crédito adquirido con las armas de la guerra o las de la palabra que rebajarles el carácter!”

jueves, 27 de octubre de 2022

la explosión auténtica

 Giordan escribió el 1 de septiembre de 2022, 8:07, "se convierta en el detonante de la explosión auténtica". Me hizo acordar no se por que de TS Elliot en el final del poema Los hombre huecos: "así es como termina el mundo/ no con un estallido, sino un lamento" (this is the way the world ends/not with a bang but a whimper"). Tambien del cuento del hombre de mucha fe que se está ahogando, y espera que Dios lo salvará, y cuando viene otro hombre en un bote y le ofrece ayuda la rechaza, pues Dios es quien lo salvará, y cuando se muere ahogado y está frente a Dios, le recrimina el no haberlo salvado y Dios le dice, pero si yo te envié un bote... En fin, que si para escuchar a los que protestan hay que esperar por la protesta auténtica, dentro de los parámetros, legislada, con garantías de la inmanipulabilidad de quienes protestan, con el imperio mirando a otra parte, y los odiadores y mercenarios conveniente y coincidentemente desinteresados de nuestro drama..... pues será la primera protesta burocratizada de la historia, casi como una tribuna abierta de aquellas que no gastaban recursos, o un definitivo lamento por el estado de cosas a que nos condujo tanta sordera precedente. Y el Dios en esta historia nos interpelaría diciendo: por qué no escucharon todas las protestas anteriores, por qué no se sirvieron de esa participación popular para corregir el curso de los acontecimientos, por qué siguieron pensando que iban bien como iban? Un problema de cambiar es el miedo al cambio, que es razonable, aún después de que se haya dado respuestas a las preguntas imprescindibles: cambiar a qué, cómo y por qué. Pero mientras más se niegue la posibilidad de cambiar cuando hay necesidad de cambios, más desorganizado ocurrirá el cambio, más incertidumbre lo rodeará. Eso acarrea, por supuesto, más miedo. Ese es el pecado enorme de los continuistas e inmovilistas: no están evitando un cambio -que es inevitable, pues el sistema, aun cuando opere en circunstancias muy específicas, acumula tensiones que más a la corta que a la larga son autodestructivas- no lo evitan, sino que catalizan otro cambio más precario o más sorpresivo. Se trata de otra profecía que consciente o inconscientemente tratan de autocumplirse quienes detentan el poder. Para justificar su función de insustituibles paladines-profetas, amenazan “vendrá el lobo”, mientras, como resultado de su falta de previsión o proactividad o humildad... garantizan el azote de un peor castigo sobre el rebaño que no se conformó con pastar obediente en la grama del autocrático sueño.